Mi trabajo se mueve principalmente entre la ficción y el documental, con un interés constante por explorar las fronteras y los puntos de encuentro entre ambos lenguajes. Me importa tanto la construcción visual y narrativa de las imágenes como el clima humano que se genera durante los procesos de rodaje, entendiendo el cine como un trabajo colectivo que va más allá de las cámaras y las luces.

En 2017 recibí el Bronze Tadpole a Mejor Fotografía en el festival Camerimage por el cortometraje Rocco. En 2023 estrenamos mi primer largometraje como director de fotografía, La última noche de Sandra M., presentado en los festivales de Málaga y Sitges.